Un grupo de científicos destacados defienden los cigarrillos electrónicos ante la OMS

Nada más y nada menos que 53 científicos destacan que clasificar a los cigarrillos electrónicos como un producto del tabaco sería un terrible error, ya que pondría en riesgo una importante oportunidad para reducir las enfermedades y muertes causadas por el tabaco, este mensaje va dirigido a la Organización Mundial de la Salud.

La agencia de las
Naciones Unidas, que actualmente está evaluando su posición sobre
el asunto, ha indicado anteriormente que estaría a favor de la
aplicación de restricciones similares a todos los productos que
contienen nicotina.

Los
científicos argumentan en una carta que los productos de bajo riesgo
como los cigarrillos electrónicos eran parte de la solución en la
lucha contra el tabaco, no parte del problema.

Los documentos filtrados de la anterior reunión del pasado
noviembre sugieren que la OMS ve los cigarrillos electrónicos como
una «amenaza» y quiere clasificarles de la misma manera que
los productos del tabaco en virtud del Convenio para el Control del
Tabaco.

Esto ha disparado las alarmas entre un número de expertos médicos
y en la industria creciente del cigarrillo electrónico. Un total de
178 países son parte de la convención internacional y están
obligados a aplicar las medidas, siendo Estados Unidos el no firmante
más notable.

Clasificar los cigarrillos electrónicos igual que los cigarrillos
normales empujaría a los países a tomar medidas duras similares
para restringir la demanda, incluyendo un aumento de impuestos,
prohibir la publicidad, la introducción de advertencias de salud y
frenar el consumo en lugares públicos.

La captación de los cigarrillos electrónicos, que utilizan
cartuchos a pila para producir un vapor inhalable con nicotina, se ha
disparado en los últimos dos años y los analistas estiman que el la
industria tuvo una venta mundial aproximada de 3.000 millones de
dólares en 2013.

Sin embargo, los artefactos generan mucha controversia debido a
que son tan nuevos que no hay pruebas científicas a largo plazo que
justifiquen su seguridad.

Muchos temen que pueden ser una «puerta de entrada» para
la adicción a la nicotina y a fumar tabaco – a pesar de que los
científicos dicen que «no están al tanto de ninguna evidencia
creíble que soporte esta conjetura».

En respuesta a la carta
de los científicos, Penny Woods, presidenta de la Fundación
Británica del Pulmón, dijo: «El impacto global de la
utilización del cigarrillo electrónico en la salud pública no está
claro en la actualidad. Aunque podrían llegar a ser una herramienta
importante para dejar de fumar, la falta de regulación de los
cigarrillos electrónicos es problemática».

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