México busca eliminar por completo el uso del cigarrillo electrónico

Está sobradamente demostrado que el vaporizador o «cigarrillo electrónico» causa imperceptibles daños a la salud del usuario y ninguno al vecino o «fumador pasivo». Al mismo tiempo, la experiencia de su uso es lo suficientemente parecida al artículo real que permite que el adicto gradualmente se desintoxique y reduzca su consumo de nicotina a cero, la nicotina no es considerada dañina al organismo en dosis moderadas como las que proporcionan los vaporizadores. En todos los países civilizados no solo se permiten sino que se promueven. En México, cada nueve minutos se produce una muerte por el consumo de tabaco, son 65.000 al año.

La comercialización y distribución de cigarros electrónicos ha quedado totalmente prohibida en este país por COFEPRIS (Decreto de Creación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) y por la Ley General para el Control del Tabaco. La comercialización de cigarrillos electrónicos está vetada por la fracción VI del artículo 16 de la Ley General para el Control del Tabaco, la cual prohíbe comercializar, vender, distribuir, exhibir, promocionar o producir cualquier objeto que no sea un producto del tabaco, que contenga alguno de los elementos de la marca o cualquier tipo de diseño o señal auditiva que lo identifique con productos del tabaco. Sin embargo si se puede adquirir a través de internet y recibir por paquetería.

En el año 2012, Cofepris se encargo de informar y advertir a todas las tiendas departamentales y autoridades sanitarias estatales en las que reiteró que la importación, distribución y comercialización de los e-cigarrillos son ilegales.

Según el Estado de México no existen ni estudios ni pruebas suficientes que verifiquen los efectos secundarios que puede tener el cigarrillo electrónico a largo plazo. Motivos para ellos suficientes sin tener en cuenta que esta decisión hace que las cifras de enfermedades y muertes a causa del tabaco sigan sumando.

Existe una manera de introducir este producto en el país adquiriéndolo por internet y pagándolo a través de Pay Pal, recibiéndolo en casa sin costos de envío.

En la prohibición que establece el artículo 16 no aparece el verbo importar, por lo que la autoridad aduanera no puede detener la entrada de estos productos. La mayoría de envíos son para consumo personal y muchas paginas para no ser detectados nombran a los cigarrillos electrónicos como «vapeadores».

Han conseguido erradicar la venta de cigarrillos electrónicos en comercios establecidos, pero no las compras realizadas por internet.

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