Los cigarrillos electrónicos llegaron para quedarse

Nos resulta de lo más común ir paseando por la calle y encontrarnos cada vez con más personas que llevan colgando del cuello o en el bolsillo su e-cigarrillo, algunos con aspecto de bolígrafo, otros con una estética un tanto más llamativa. Cualquier persona que pase cerca de un vapeador podrá oler el vapor que desprende el cigarrillo, a comparación con el tabaco este olor no es nada desagradable sino todo lo contrario, suelen tener un olor a dulce y se evapora con mucha rapidez sin dejar ningún tipo de rastro ni olor permanente.

Los vapeadores disponen de una amplia gama de sabores, imitando
así desde todo tipo de tabaco a sabores inimaginables. Cuando se
inician en este sector la gente es muy reacia a salir del sabor a
tabaco, buscan lo más parecido a fumar, pero a la que deciden dar un
pequeño pasito para poder degustar otro tipo de sabor no vuelven más
al antiguo.

Y es que las diferencias son muy pocas cuando nos acercamos al
hábito del vapeo desde el tabaco: podemos elegir que tenga nicotina,
y desde luego los gestos que emulamos son los del viejo vicio del
fumar.

Manuel Muñoz, portavoz de la Asociación Nacional del Cigarrillo
Electrónico, destacaba el otro día que la mayoría de las personas
invidentes no fuman ni vapean porque no ven el humo ni el vapor que
se desprende. Por lo tanto lo que engancha a el tabaco es la
parafernalia de expulsar el humo. Es recomendable no empezar a vapear
si no se a fumado antes, ya que no debemos olvidar que este producto
fue diseñado con el fin de sustituir un artículo mucho más
perjudicial por otro que no provoca tanto daño.

En cuanto a la normativa que poco a poco va implantándose en
Europa, Manuel Muñoz confiesa estar de acuerdo con la prohibición
de vapear en hospitales, colegios y medios de transporte. Lo cierto
es que aunque no se sabe si la nicotina espirada en forma de vapor es
nociva para el organismo del que la respira (lo que podríamos llamar
el “vapeador pasivo”), todos estamos de acuerdo en que no
imaginamos los hospitales llenos de nubes de vapor y desde luego
mucho menos gente vapeando en el metro…

Todavía falta algo de tiempo para conseguir desligar el
cigarrillo electrónico del tabaco, si es que este nuevo sustitutivo
consigue de verdad desterrar este nocivo hábito de nuestras vidas,
sustituyéndolo por uno que al menos parece no ser tan peligroso. No
debemos olvidar además que siempre tenemos la opción de consumir
estos cigarros sin ninguna cantidad de nicotina, hay para todos los
gustos.

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